viernes, 19 de octubre de 2007

INTERCAMBIOS CULTURALES


Supe escuchar de ellos hace mucho tiempo cuando era niño y me parecía interesante, pero también como algo muy lejano y difícil juntar cosas en una valija para viajar a otro país y conocer otras culturas una vez que se cruzan las fronteras del propio. Ya con una edad que quiere terminar sus estudios universitarios pronto, me llegó una invitación del destino para dejar mi lugar y emprender viaje hacia nuevas formas de vida. Como muchos saben, la primera vez que vine a Alemania fue algo muy loco: conocer una alemana en Córdoba y seguir una historia con ella, en tierras germanas. Pero este semestre, además de continuar esa historia increíble, también tengo el desafío de entrar cada mañana por la puerta de una facultad europea. Y eso no es poco, pero también es difícil y la vez muy interesante.

El día que entré por primera vez al aula para conocer mis compañeros extranjeros, estaba algo así como preparado digamos; yo había estado metido en grupos extranjeros de estudio en Córdoba, precisamente cuando conocí a mi novia allí y luego también seguí en contacto con ellos.
La verdad que es genial estar en un grupo donde conviven un monton de vidas y costumbres distintas que se van adaptando cada día al lugar en el cual les toca estar actualmente. Pero de pronto te encuentras haciendo un ejercicio de lengua alemana junto a un chino o un húngaro y te preguntas cómo será un día normal de esa persona en su tierra.

Así es como aprendes que en Moscú (Rusia) la temperatura en invierno llega a bajar hasta 40 grados bajo cero y que la gente pobre inunda las estaciones de trenes en busca de seguir viviendo y no morir de frío y que es cierto que toman vodka puro para mantenerse en calor. En Polonia hay inseguridad y poco trabajo, en Kazajistán casi no hay dialectos y en México cada vez se separa mas la brecha entre ricos y pobres, amoldándose casi de la misma manera a lo que pasa en Sudamérica.
Cada estudiante llega aquí con una mochila cargada de historias y de incertidumbres, que cada día van transformándose en certezas: comienza a ser algo muy normal ir de compras al supermercado o tomar el colectivo para llegar a la facultad. Entre cervezas, vas conociendo un poco mas de cada persona y también a hablar con los nativos alemanes, algo fundamental a la hora de querer aprender a hablar un idioma. Indefectiblemente, los bares, las fiestas y demás actividades de recreación son el punto de encuentro perfecto para charlar, conocer y reír con personas muy distintas a las que conociste en tu tierra durante toda tu vida.

La mayoría de los estudiantes aquí son europeos, por lo que las distancias no son tan grandes como las que tenemos los que estamos del otro lado del océano. Ellos afirman que para las fiestas de fin de año y esas dos semanas que se otorgan aqui de receso, ellos vuelven a su país a estar con sus familias y amigos.
El hecho de que yo tenga que quedarme aquí lo tomo como algo positivo también, ya que es una experiencia particular la de vivir una navidad alemana con nieve en las calles, comiendo golosinas (que aquí sí tiene sentido, no con 35 grados). Todo tiene sus partes buenas y sus lados negativos, pero al fin de cuentas es una forma de vida que no podía dejar pasar y que seguramente uno jamás borrará de sus retinas. Pero bueno, Menem ya nos prometió a todos que va a construir un medio de transporte que permite estar en Japón en una hora, así que pronto, todos los argentinos podremos viajar a donde queramos en un solo fin de semana. Carlos... Sigue en pie esa idea no?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Gaby. Muy bueno el comentario. La verdad es que leyendo el blog me dan ganas de irme ya para europa. Pero lo mío es menos pretencioso, como sabrás, a lo único que aspiro por ahora es visitar la cuba de Fidel, antes de que la cambie el capitalismo salvaje. Un abrazo desde el otro lado del océano. y te cuento que Menem parece una momia, está a full con el Vótox.

Anónimo dijo...

Estimado y querido Peter Pan:
una de las cosas mas interesantes que he podido hacer en mi vida es haber charlado con cualquier persona que se cruce.
Y la diversidad cultural del munod es genial.
Segui conociendo gente y disfruta de cada charla.

Nuevamente te mando saludos de los mas envidiosos.

Anónimo dijo...

Felicidades por el blog y por lo de "La Voz" Gracias! ;-)